MinDetox
El problema no es la pantalla. Es que nadie puede estar encima todo el día.
Si llegaste hasta acá probablemente ya intentaste varias cosas. Reglas habladas. Quitarle el teléfono. Alguna aplicación de control que terminaste desinstalando porque era más trabajo para ti que para él.
El patrón se repite y tiene una explicación: casi todas las herramientas que existen asumen que hay un adulto disponible para supervisar. Bloquean o permiten, y cada decisión vuelve a ti. Pero si tuvieras tiempo y energía para estar encima todos los días, no necesitarías la herramienta.
Qué hace MinDetox distinto
Deja que use el teléfono. No parte bloqueando ni pidiendo permiso.
Nota cuándo la sesión se está estirando demasiado y la interrumpe con una pausa breve. No un bloqueo: una pausa, con una actividad corta, y después vuelve exactamente a donde estaba.
Convierte cosas del mundo real en tiempo adicional. Ordenar la mochila, leer, salir a caminar. El tiempo se entrega en bloques cortos y espaciados — deliberadamente no se puede acumular para gastarlo todo junto el fin de semana, porque eso reconstruye exactamente lo que queremos evitar.
Tú lo configuras una vez. Después informa, no pregunta. No aprueba cada solicitud, no te manda notificaciones para decidir, no te pone a negociar todos los días.
El control parental decide si tu hijo entra.
Esto lo acompaña mientras está adentro.
Lo que el niño ve
Algo que le pertenece, no un castigo que le pusieron. Ve cuánto tiempo tiene ahora, qué puede hacer para ganar más, y su progreso.
Y ve exactamente qué se registra sobre él. Un sistema que vigila en secreto pierde legitimidad ante un adolescente el día que lo descubre — y siempre lo descubre.
Lo que todavía no sabemos
Estamos en etapa temprana y preferimos decirlo: esto aún no ha sido probado con familias reales. Estamos armando un piloto para averiguar si funciona.
No vamos a prometerte porcentajes de reducción ni resultados garantizados. Cuando tengamos datos, los vamos a publicar — incluso si no nos favorecen.