Preguntas frecuentes

¿Esto bloquea el teléfono?

En esta primera versión, no. Pausa e invita, pero el niño puede seguir de largo.

Es deliberado: queremos saber si quiere cumplir, no si puede evitarlo. Si un niño respeta una pausa que podría ignorar, el mecanismo funciona de verdad. Si la ignora, forzarlo solo habría movido la pelea a otro lado.

¿En qué se diferencia de Family Link o Qustodio?

Esas herramientas deciden si tu hijo entra. Bloquean o permiten, y cada decisión vuelve a ti.

MinDetox lo acompaña mientras está adentro: nota cuándo la sesión se estira, pausa, propone algo corto y lo devuelve donde estaba. Y no te pide decisiones todos los días, que es la razón por la que la mayoría de la gente termina desinstalando las otras.

¿Mi hijo va a odiarlo?

Puede ser, y es parte de lo que queremos averiguar.

Lo diseñamos para que se parezca lo menos posible a un castigo: no empieza bloqueando, explica por qué aparece cada pausa, lo devuelve donde estaba, y él puede ver exactamente qué se registra sobre él. Pero si un adolescente decide que no lo quiere, no hay diseño que lo salve.

¿Puede saltárselo?

En esta versión, sí, y queda registrado. Lo que ustedes ven en el resumen semanal no es «lo obligamos tantas veces», sino cuántas veces eligió parar.

¿Tengo que estar aprobando cosas todo el día?

No. Ese es justamente el problema que intentamos resolver. Se configura una vez y después informa.

Si te encuentras interviniendo seguido, para nosotros eso es una falla del producto, no tuya — es una de las cosas que medimos en el piloto.

¿Lee los mensajes de mi hijo?

No. Ni mensajes, ni navegación, ni fotos, ni lo que escribe. Está todo detallado en qué datos recogemos.

¿Funciona en iPhone y en Android?

En ambos. Hay algunas diferencias técnicas entre plataformas por cómo cada sistema permite este tipo de aplicaciones, y las vamos a explicar sin adornos a las familias del piloto.

¿Cuánto cuesta?

Durante el piloto, nada. Después habrá una suscripción familiar, pero todavía no definimos el precio — entre otras cosas porque queremos preguntárselo a las familias que lo hayan usado.

¿Quiénes están detrás?

Un equipo pequeño en Chile: desarrollo de software, terapia ocupacional y trabajo social. El producto se diseñó con criterio clínico, no solo técnico.

¿Esto de verdad funciona?

No lo sabemos todavía, y preferimos decirlo antes que fingir lo contrario.

Sabemos que reducir el uso recreativo de pantallas mejora indicadores de salud mental en plazos cortos — eso está documentado. Lo que no sabemos es si nuestra forma de lograrlo funciona con niños reales.

Para eso es el piloto, y por eso vamos a publicar los resultados aunque no nos favorezcan.